miércoles, 13 de agosto de 2014

El hambre... con las ganas de comer

Han pasado veintitrés meses desde que nos pusieron en lista de espera en la Fé y por fín, cuando nos toca ir a por nuestro frigocampeon se nos junta todo. 

Como sabéis, llevo mucho tiempo sin trabajar. Para ser exactos llevaba apuntada a las masificadas listas del INEM desde el 1 de junio de 2012. Pues bien, al día siguiente de salir de viaje recibo una llamada de teléfono para ofrecerme una vacante de un mes que había surgido en una de las bolsas de empleo público en las que estoy incluida: el mundo a los pies. No podía decir que no, pero tampoco que sí: si decía que sí, tenía que buscarme un billete de avión para volver rápidamente; y si decía que no a causa de mis vacaciones, perdía mi puesto en la bolsa. Horror. Yo ya tenía el alma por los pies. Pero no. Por una vez la fortuna nos sonreía: le comenté la situación a la chica que me llamaba y hablando hablando me confirmó empezaría a trabajar el 14 de ese mes, es decir, ya habíamos vuelto del viajecillo. Hurra! Bueno, el trabajo me coincidiria con el tratamiento, pero siendo con congelados, los controles son mínimos y tendría que faltar a lo sumo un par de días. 

De este modo nos dispusimos a disfrutar al máximo de nuestros días de descanso. Parecía que nuestra suerte empezaba a cambiar, no sólo nos ibamos de viaje sino que cuando volvieramos yo tendría trabajo y además, empezábamos tratamiento de conges. Mes de julio redondo.

Y así fue pasando el mes: rápido, diferente y entretenido. El día 19 de julio me bajó la warry y al día siguiente empecé con la Meriestra según la pauta que ya me habían dado: ir subiendo la dosis gradualmente hasta llegar a los 6mg día. Él día 1 de agosto fui a control: eco y analítica. Para variar bichitabola iba bien pero un poco lenta. Me subieron a 8mg día de Meriestra y a volver a control el lunes 4. Todo perfecto: transferencia programada para el día 6 de agosto. La doctora que nos atiende mira mi historia y dice que como tengo el cervix tortuoso me programa la transferencia con anestesia general. Poz vale, lo que vosotros queráis, pero mi pobre Bear Grylls, mi último superviviente, saldrá adelante, descongelará bien? Eso es lo único que nos preocupa ahora.

Así que entre nervios, dudas y emoción al máximo me disponía a disfrutar de mis dos últimos días de noembarazada hasta que una beta demostrase lo contrario. Pero el día 5 a media mañana me llega un whatsapp (mi familia es así): Acababan de llevar a mi madre a urgencias y pese a que estaba estable, no sabían bien que le pasaba. No no no no, ahora no, con lo bien que iba ahora la cosa: yo trabajando, el tratamiento viento en popa, ... transfer programada,...

En este punto tengo que decir que esta vez habíamos decidido no decir absolutamente nada a nadie. Bueno, sólo lo sabía por razones obvias mi nueva compi de trabajo. No queríamos ni crear presiones, ni ilusiones, ni preguntas en nadie. Estábamos muy tranquilos con este tratamiento y no queríamos que nadie, con toda su buena intención, estuviera agobiando preguntando cómo iba la cosa.

Así que ese martes, en vez de estar haciendo ejercicios zen para tranquilizarme y  prepararme para la tan ansiada transferencia, me tocó pasar la tarde en la sala de espera de urgencias a la espera de noticias sobre el estado de salud de mi madre. Finalmente, nos comunicaron que la dejaban ingresada. Así que hice lo único que podía hacer en esta situación, muy a pesar mio: alargué mi visita todo lo que pude el martes para así que no se notara tanto que me escaqueaba el miércoles y el jueves, días de mis 48 horas de reposo postransferencia. Somos 5 hermanos, y con un poco de suerte no "cantaría" mucho que no hacía ningún turno de guardia en el hospital.

Y en estas condiciones nos presentamos el día de la transferencia: acojonados por saber si nuestro frigocampeón lo conseguiría, emocionados porque por fin había llegado el día y yo un poco triste porque tenía a mi mami en otro hospital llena de goteros sin saber que le pasaba.

Llegamos a las 9 como nos habían indicado: yo sin comer ni beber desde la noche anterior porque me tenían que anestesiar. Nos informan que hasta las 10 o 10:30h no nos informará la embrióloga. A esperar.

Finalmente a las 10 nos llamaron y entramos a ese minúsculo cuartito que tan malos recuerdos nos traía de la última vez. Pero esta vez era diferente: el último superviviente estaba con nosotros, había descongelado perfecto y en menos de una hora me harían la transferencia. Yo en cuanto oí que había descongelado bien ya no quería escuchar más, casi me levanto y me voy, de pura alegría eso sí. Y la embrióloga diciéndome, "pero espera que te explique cosas": yo no escuchaba nada: mi campeón había sobrevivido jajaja

Nos informó que me llamarían para entrar en quirófano sobre las 11:00h, así que nos fuimos a dar un pequeño paseo para hacer tiempo y disfrutar de la buena noticia. Poco después de las 10:30h decidimos subirnos a la sala de espera de la UCSI. Cómo se notaba que era agosto: la sala estaba desierta, no había absolutamente nadie. No sé si era por los recortes pero parece ser que en agosto no se opera.

Nada más tomar asiento, sale una enfermera a llamarme (Ya?!) uy que nervios! Me hace cambiarme rápidamente y me conduce a una cama donde en cuestión de segundos me veo rodeada de al menos 6 enfermeras tomándome la tensión, el pulso, preguntándome por alergias, que si he bebido, que si he comido,... Ahí me entero que soy el único ingreso de todo el día y que ellas me estaban esperando desde las 7:30 de la mañana. Vamos, que estaban hasta los *** de salir a la sala de espera a ver si yo había llegado hasta que a las 10 se han enterado que a mi me habían citado a partir de las 11.

Conclusión, en menos de 5 minutos, las ociosas enfermeras, me habían echo todo lo que me tenían que hacer y ya iba de camino al quirófano para recibir a mi frigocampeón: ven con mami, estoy lista para ti. Ya veras que calentito que estarás aquí dentro :-)

Sueñecito rápido y de pronto me encuentro de nuevo en la sala de recuperación de la UCSI. Parece ser que todo ha salido bien. En esta ocasión parece que me cuesta un poco más despertar: estoy con un pedo... mejor que si me hubiera hecho 6 cubatas: tal vez sea la anestesia, tal vez la emoción,... Bear, ya estas conmigo.

Cuando me espabilo un poco me cambian a una silla y me dan desayuno. Entra ÉL. Cara de felicidad plena de los dos. Hasta que una beta demuestre lo contrario, estamos embarazados.

Con muchísimo miedo/cuidado, nos disponemos a emprender nuestra primera betaespera: con mucho cuidado subimos al coche, con mucho cuidado viajamos hasta casa, con mucho cuidado bajamos del coche, ... y yo me voy directa al sofá. ÉL prepara algo rápido y ligerito para comer: aunque haga calor me apetece una sopita. Me viene justo acabármela. Me paso el resto de la tarde dormitando por culpa de la anestesia.

El día siguiente decido ir a trabajar: trabajo sentada y me vendrá bien tener la mente despejada. La compi se muestra muy atenta y se levanta hasta para traerme agua :-) La tarde la paso en el sofá.

El viernes por la tarde ya no puedo retrasar más lo inevitable: mi madre sigue en el hospital y me toca turno de guardia. ÉL super preocupado. Yo trato de tranquilizarle: no creo que pase nada, en todos los foros dice que tras la trasferencia vida normal pero sin esfuerzos y que pasar la tarde en el sillón del acompañante de una habitación de hospital es una putada, pero no es un esfuerzo.

Y así he pasado la mayor parte de mi betaespera: mañanas trabajando y tarde de guardia en el hospital. No voy a decir que es lo mejor que me podía haber pasado, pero en cierto modo me ha ayudado mucho: no he tenido tiempo de pensar demasiado. Sin darle excesivas vueltas a la cabeza, ya me he plantado en mi día 7 postransferencia.

Y aquí estoy, en mi último día de trabajo y a 6 días de saber oficialmente si mi próximo objetivo es una nueva lista de espera o una ecografía de confirmación (que bien suena esto último)

2 comentarios:

  1. Ayy bichitobola... te he leido de principio a fin...
    Aquí estoy yo haciendo fuerza para que la Beta sea super positivaaa!!
    Para que día es el resultado?

    Por cierto como esta tu madre?
    Ayyyyy que vaya muy bien!!

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  2. Ole tú! ya casi has llegado al final de la betaespera! Un abrazo muy grande y mucho cariño a tu bichobola, que se quede ahí bien agarradito :-) Y ánimo con la familia...

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