lunes, 7 de abril de 2014

Con el berrinche me quedo

Quería dejar pasar unos cuantos días para tratar de tomar el tema lo más calmada posible.

Como podréis suponer, he pasado unos días durillos anímicamente. El miércoles iba a ser un día realmente especial, un día que no olvidaría nunca. Iba a ser el día en que mi o mis pequeñines estarían conmigo. Iba a ser el día en el que por fin podría decir que sí, que hasta que una beta dijera lo contrario, yo estaba embarazada. Por primera vez me atrevería a dejar volar la imaginación con tener en mi vientre a una personita, fruto del amor que ÉL y yo nos profesamos. Podría hablarle a mi barriguita, sabiendo en que su interior había una vida que quería abrirse paso. Pero no, nada de eso pasó.

Ya os he contado que desde que me quede sin trabajo, el ser madre ha centrado mi vida. Sé que no es bueno, sé que no debería haber sido así. Pero ha ocurrido. Y gracias a que por fin empezábamos el tratamiento, yo ya me atrevía a ver la luz al final del tunel. Pero no sólo eso. Mis días de tédio y aburrimiento casero se iban a animar sustancialmente. Mis planes de vida cambiaban: en breve me iba a convertir en una betaesperante y, con suerte, poco despúes sería una ecoesperante, y luego una preñi para finalmente ser una  flamante mamá.

El panorama me encantaba. Ese iba a ser mi plan de vida en lo que queda de año. Si el tratamiento funcionaba, estupendo: de momento dejaría aparcado el tema búsqueda desesperada de empleo y me centraría en cuidar a ese bebe que venía de camino. Podría empezar a atreverme a mirar cositas para bebe, planear su habitación, imaginar nuestra vida con un hijo.

Si el tratamiento no funcionaba, sería un duro, muy duro golpe. Pero por lo menos sabría que de momento la cosa de nuevo dependería de una lista de espera, de entre 6 y 8 meses según me han dicho, para tratar de conseguir nuestro sueño a la segunda. Seis u ocho meses que utilizaría para acabar de ponerme en forma, buscar algún trabajo y dejar de sentirme tan parásita, hacer algo de bricolaje casero e incluso acabar de darle forma al jardín. No era el panorama ideal, pero al menos tenía con que entretener mi nueva sobreesperación.

Pero después de lo que pasó el miércoles, que **** hago? Ahora tengo que perder otro mes en standby esperando a ver que me dicen que va a pasar con mi vida ginecológica durante los próximos meses: me harán pronto la histeroscopia? Con ella se solucionará mi problema de transferencia embrionaría? Cuánto tiempo después podremos intentarlo con nuestro frigocampeón? Me mata la espera. Pero más me mata la ignorancia. No sé si estamos hablando de mayo, de julio o ya nos vamos a plantar en octubre. Que hago con mi vida? Se puede quedar una vida en suspenso a la espera de una explicación ajena?

A todo esto se une el cabreo monumental que llevo encima. Según van pasando los días lo voy llevando mejor, menos rabia. Pero el enfado sigue ahí. Además, es un enfado a 4 bandas:

1º Histerosalpingografía: para mí fue un procedimiento no incómodo, sino muy molesto y doloroso. El que me la hizo no paraba de decir que si me dolía era culpa mía, que no me estaba relajando y que por eso me molestaba. Si pequeño hijodep, culpa mía, pero igual tu tampoco lo habrás echo tan bien cuando ahora tengo tejido cicatrizal adherido en mi cervix. Algún daño habrás echo tú también. Tal vez forzaste demasiado la máquina, tal vez mi cuerpo no estaba en su mejor momento para hacer esa prueba. Tal vez, tu como profesional tendrías que saber que algo no iba realmente bien.

2º Vamos a obviar el hecho de que en la Fe no me han hecho ninguna prueba pretratamiento durante los 20 meses que he estado en lista de espera. También vamos a ignorar el hecho de que en la primera cita para empezar el tratamiento ni me preguntaron si tenía algo nuevo que añadir al historial ya que ni lo he tenido, y si lo hubiera tenido parece ser que tampoco les hubiera interesado. Pero yo me pregunto cómo es posible que con todo lo que me han mirado en mis muchos controles de folículos, no se hubieran dado cuenta de que algo no estaba bien dentro de mí. En poco más de 15 días me han hecho 6 ecografías vaginales y en ninguna han visto nada raro? Incluso en la punción. No sé el procedimiento exacto, pero digo yo que algo tenían que haber notado, no? Además, me cabrea el echo de que parece ser que en la privada, en la primera revisión que te hacen, una de las pruebas es la de la transferencia. No es más que comprobar que se puede canalizar. Nada más. Simple, rápido. Porqué aquí no se hace? Según la doctora que me atendió en la transferencia, lo que me ha pasado a mi pasa una de cada mil (habéis visto que suerte tenemos). Pero aún así, tan difícil es? Tanto cuesta?
Tenemos que pasar por esta angustia que nos habríamos ahorrado con una prueba que cuesta menos de 20 segundo hacer? A veces se te queda un amargor en el alma que viene a decir: porque tu tiempo perdido no cuenta. Porque sólo cuenta el suyo?

3º También sigo cabreada por los pocos ovocitos que recuperaron: si en mi último control vieron al menos 10 de buen tamaño y "rojos", porque el día de la punción sólo obtuvieron 6 y además, dos de ellos inmaduros? Es algo que me mosquea. No me puse bien el Ovitrelle? Me hicieron la punción demasiado pronto/tarde? La medicación no hizo el efecto que tenía que hacer o estaba en mal estado? Son cosas con las que no puedo evitar comerme la cabeza.

4º Y lo que ya más me cabrea es el echo de que hayan utilizado todo el material que teníamos de ÉL. Costó mucho conseguirlo, a la segunda biopsia. Y nos han dejado sin nada para un posible segundo intento. Ya sabíamos que no era de muy buena calidad. Así nos lo hizo saber el andrólogo desde un primer momento. Y así consta en el informe de biología que tienen en su ordenador.
El día de la transferencia, cuando entramos primero ha hablar con el embriólogo, nos dijo que habían utilizado todas las muestras para encontrar los 4 espermatozoides que les hacían falta para fecundar nuestros cuatro único ovocitos maduros. Y que a causa de la mala calidad del esperma, sólo habíamos conseguido la fecundación de uno. Ahora nos hacemos un par de preguntas:  si tan tan tan malo era, porque congelaron 3 tubos? Y en serio me tengo que creer que en tres tubos sólo había 4 espermatozoides? De verdad? Posiblemente hayan aniquilado la posibilidad de que ÉL sea el padre biológico de nuestros hijos. Y no les ha importado lo más mínimo. De echo, si ÉL no insiste en preguntar cuanto material había sobrado, nisiquiera nos habrían dicho que lo habían utilizado todo.

Sólo nos queda una esperanza, una pequeña gran esperanza. Nuestro frigobebe. Sé que ahora tengo que pensar en positivo, que aunque la cosa se vaya a retrasar, todavía hay esperanza. Me estoy cogiendo como un clavo ardiendo a ese dicho que circula por internet de que los embriones congelados funcionan mejor que los frescos. Tengo que creérmelo. Tengo que tener paciencia y confianza en que en cuanto me hagan la histeroscopia, ya podré albergar a mi bb durante nueve meses. Que me van a dejar muy guapa por dentro, para que esté cómodo y se quede con nosotros nuestro pequeño Bear, nuestro pequeño bichobola.

Pero de momento, y hasta que tengamos la cita a finales de mes, con el berrinche me quedo.


3 comentarios:

  1. Es que hay veces que te hacen sentir un puro numero de historial médico. No toda culpa es nuestra, y ese que te decía que te estuvieras quieta, quizás tenía que tranquilizarte y explicarte.

    Es normal que estés/estéis así, pero no os quedéis en el pasado. Hay un precioso frigobebé esperandoos.

    Ánimo y besos

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  2. Hola! He llegado a tu blog y tengo que decirte que me pareceis unos luchadores natos, tanto tu chico como tú. ¿Cómo ha ido la visita de finales de abril? Espero que pronto puedas ir a por ese frigopeke, que si es tan luchador como los papis se quedará con vosotros para siempre.

    Un abrazo muy fuerte, no estás sola

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  3. Hola guapa!!
    Solo quería decirte que he conocido tu blog y que yo me he hecho miles de preguntas como las tuyas...y siempre pienso que ojalá empezará ahora mi primer tratamiento con todo lo que sé ahora!! qué diferente sería todo!!
    Pero bueno, hay que pensar en positivo y creer que de alguna manera todo lo andado nos da información de nuestro estado para poder ser mamás..así que vamos a pensar que todo tiene sentido, aunque indudablemente hay muchas cosas que cambiariamos.

    Un beso
    Memole
    http://tomandoteconlainfertilidad.blogspot.com.es/

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