lunes, 10 de marzo de 2014

Periplo médico. Parte 2ª: Biopsia Testicular

En casa esperando estamos hasta que a principios de noviembre, "solo" cinco meses después, llaman a mi marido para comunicarle que le harán la biopsia testicular la semana próxima. Entre la alegría y los nervios llega el pánico, el miedo a que no haya nada. Pero también la ilusión de que ya estamos un pasito más cerca. Primero el uno y después el dos.

Fuente: www.reproduccionasistida.org
Llegamos a la UCSI a las 8:05, para variar, un poco tarde. Aún así, hasta casi y media no le llaman. Entro con ÉL para ayudarle a cambiarse. Me despido y lo meten en la sala de observación. Me quedo un rato en el pasillo intermedio. Al poco lo veo salir hacia quirófanos. Me voy a la sala de espera. Parece que esto va a ser rápido, ya lo han metido en quirófano. 




Las nueve, las nueve y media, las diez, diez y media... No se supone que era un procedimiento breve, de 20 minutos!? Empiezo a desesperar y lo peor, me fumo encima. Sí, necesito salir a fumar. Pero no me puedo ir, se supone que si no han terminado estarán a punto de terminar. Yo en plan Lo que daría por una caladita, sólo por una caladita”,y mi pobre bolita abierto en canal por sus partes nobles. Que malas son las adicciones.

Finalmente, poco después de las once, el urólogo pasa por la sala de espera. Me dice que le acompañe y cuando estamos en un rincón apartado del pasillo de quirófanos me comunica que no ha podido ser. Que no han podido congelar muestra porque todos los bichines estaban muertos o con muy poca movilidad. Analizarán la muestra y nos espera en consulta dentro de un par de mese. Me siento morir en ese mismo instante. Casi no escucho nada más de lo que tiene que decir el buen doctor. Mis esperanzas de ser la madre de los hijos de mi bolita se acaba de esfumar, así, de un plumazo. 

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