viernes, 15 de agosto de 2014

Sin noticias de Bichobola

Día 9 de la betaespera y estoy como si nada.

Ni me siento inchada ni tengo las tetas sensibles, ni pinchazos de ovarios, ni sangrado (ni de implantación ni de ningún otro tipo), ni cansancio excesivo, ni mucho menos nauseas. Nada de nada. No tengo ninguno de esos síntomas que unas veces debes atribuir al embarazo y otro a la medicación. Ni siquiera eso. Lo cual me hace pensar que es muy probable que esté dejando de nuevo mi vida en suspenso 15 días para nada.

Y lo más extraño de todo, es que no estoy triste ni nada. Sólo desilusionada.

A ver, sé que hasta que una beta no diga lo contrario no hay nada perdido. Pero me da que estoy perdiendo el tiempo una vez más: que si me hubieran podido hacer la transferencia cuando tocaba no hubiera perdido 6 meses más de mi vida entre pruebas y tiempos de espera entre citas. Que las posibilidades con uno sólo ya nos dijeron que eran mínimas y si ya hubiéramos pasado por esta betaespera cuando tocaba, yo estaría a punto de recibir otro sobre para empezar con mi segundo intento por la seguridad social.

Debe ser que no me he levantado muy positiva. Sigo hablándole a mi barriguita, pero las cosas que le digo cositas como "mira esta es tu abuela" o "ya verás lo mucho que te van a mimar tus tíos". Ahora sólo me toca la barriga y pregunto: "¿Estas ahí?"

Tal vez sea un proceso normal en toda betaespera. Sabéis que es mi primera vez. Los días van pasando muy lentos y las tiras para hacerme un pipitest están tan cerca... Sé que no debo: lo más probable a las fechas que estamos es que salga negativo y no porque lo sea, sino porque es pronto. Pero ahí están, y son una gran tentación.

Hace algún tiempo, leyendo una entrada el blog de  piruleta&patatona  ví un comentario de A través de la luna En su momento lo entendí, pero... Ay! Cómo lo comprendo ahora:

"Imagina algo que sea lo que mas deseas en el mundo. Yo ahora te doy un sobre cerrado que no puedes abrir hasta un día determinado, unos catorce días. Y saber que en el está la respuesta a si vas a conseguir ya ese sueño o no.....y ahora espera viendo y teniendo presente a todas horas ese sobre"




miércoles, 13 de agosto de 2014

El hambre... con las ganas de comer

Han pasado veintitrés meses desde que nos pusieron en lista de espera en la Fé y por fín, cuando nos toca ir a por nuestro frigocampeon se nos junta todo. 

Como sabéis, llevo mucho tiempo sin trabajar. Para ser exactos llevaba apuntada a las masificadas listas del INEM desde el 1 de junio de 2012. Pues bien, al día siguiente de salir de viaje recibo una llamada de teléfono para ofrecerme una vacante de un mes que había surgido en una de las bolsas de empleo público en las que estoy incluida: el mundo a los pies. No podía decir que no, pero tampoco que sí: si decía que sí, tenía que buscarme un billete de avión para volver rápidamente; y si decía que no a causa de mis vacaciones, perdía mi puesto en la bolsa. Horror. Yo ya tenía el alma por los pies. Pero no. Por una vez la fortuna nos sonreía: le comenté la situación a la chica que me llamaba y hablando hablando me confirmó empezaría a trabajar el 14 de ese mes, es decir, ya habíamos vuelto del viajecillo. Hurra! Bueno, el trabajo me coincidiria con el tratamiento, pero siendo con congelados, los controles son mínimos y tendría que faltar a lo sumo un par de días. 

De este modo nos dispusimos a disfrutar al máximo de nuestros días de descanso. Parecía que nuestra suerte empezaba a cambiar, no sólo nos ibamos de viaje sino que cuando volvieramos yo tendría trabajo y además, empezábamos tratamiento de conges. Mes de julio redondo.

Y así fue pasando el mes: rápido, diferente y entretenido. El día 19 de julio me bajó la warry y al día siguiente empecé con la Meriestra según la pauta que ya me habían dado: ir subiendo la dosis gradualmente hasta llegar a los 6mg día. Él día 1 de agosto fui a control: eco y analítica. Para variar bichitabola iba bien pero un poco lenta. Me subieron a 8mg día de Meriestra y a volver a control el lunes 4. Todo perfecto: transferencia programada para el día 6 de agosto. La doctora que nos atiende mira mi historia y dice que como tengo el cervix tortuoso me programa la transferencia con anestesia general. Poz vale, lo que vosotros queráis, pero mi pobre Bear Grylls, mi último superviviente, saldrá adelante, descongelará bien? Eso es lo único que nos preocupa ahora.

Así que entre nervios, dudas y emoción al máximo me disponía a disfrutar de mis dos últimos días de noembarazada hasta que una beta demostrase lo contrario. Pero el día 5 a media mañana me llega un whatsapp (mi familia es así): Acababan de llevar a mi madre a urgencias y pese a que estaba estable, no sabían bien que le pasaba. No no no no, ahora no, con lo bien que iba ahora la cosa: yo trabajando, el tratamiento viento en popa, ... transfer programada,...

En este punto tengo que decir que esta vez habíamos decidido no decir absolutamente nada a nadie. Bueno, sólo lo sabía por razones obvias mi nueva compi de trabajo. No queríamos ni crear presiones, ni ilusiones, ni preguntas en nadie. Estábamos muy tranquilos con este tratamiento y no queríamos que nadie, con toda su buena intención, estuviera agobiando preguntando cómo iba la cosa.

Así que ese martes, en vez de estar haciendo ejercicios zen para tranquilizarme y  prepararme para la tan ansiada transferencia, me tocó pasar la tarde en la sala de espera de urgencias a la espera de noticias sobre el estado de salud de mi madre. Finalmente, nos comunicaron que la dejaban ingresada. Así que hice lo único que podía hacer en esta situación, muy a pesar mio: alargué mi visita todo lo que pude el martes para así que no se notara tanto que me escaqueaba el miércoles y el jueves, días de mis 48 horas de reposo postransferencia. Somos 5 hermanos, y con un poco de suerte no "cantaría" mucho que no hacía ningún turno de guardia en el hospital.

Y en estas condiciones nos presentamos el día de la transferencia: acojonados por saber si nuestro frigocampeón lo conseguiría, emocionados porque por fin había llegado el día y yo un poco triste porque tenía a mi mami en otro hospital llena de goteros sin saber que le pasaba.

Llegamos a las 9 como nos habían indicado: yo sin comer ni beber desde la noche anterior porque me tenían que anestesiar. Nos informan que hasta las 10 o 10:30h no nos informará la embrióloga. A esperar.

Finalmente a las 10 nos llamaron y entramos a ese minúsculo cuartito que tan malos recuerdos nos traía de la última vez. Pero esta vez era diferente: el último superviviente estaba con nosotros, había descongelado perfecto y en menos de una hora me harían la transferencia. Yo en cuanto oí que había descongelado bien ya no quería escuchar más, casi me levanto y me voy, de pura alegría eso sí. Y la embrióloga diciéndome, "pero espera que te explique cosas": yo no escuchaba nada: mi campeón había sobrevivido jajaja

Nos informó que me llamarían para entrar en quirófano sobre las 11:00h, así que nos fuimos a dar un pequeño paseo para hacer tiempo y disfrutar de la buena noticia. Poco después de las 10:30h decidimos subirnos a la sala de espera de la UCSI. Cómo se notaba que era agosto: la sala estaba desierta, no había absolutamente nadie. No sé si era por los recortes pero parece ser que en agosto no se opera.

Nada más tomar asiento, sale una enfermera a llamarme (Ya?!) uy que nervios! Me hace cambiarme rápidamente y me conduce a una cama donde en cuestión de segundos me veo rodeada de al menos 6 enfermeras tomándome la tensión, el pulso, preguntándome por alergias, que si he bebido, que si he comido,... Ahí me entero que soy el único ingreso de todo el día y que ellas me estaban esperando desde las 7:30 de la mañana. Vamos, que estaban hasta los *** de salir a la sala de espera a ver si yo había llegado hasta que a las 10 se han enterado que a mi me habían citado a partir de las 11.

Conclusión, en menos de 5 minutos, las ociosas enfermeras, me habían echo todo lo que me tenían que hacer y ya iba de camino al quirófano para recibir a mi frigocampeón: ven con mami, estoy lista para ti. Ya veras que calentito que estarás aquí dentro :-)

Sueñecito rápido y de pronto me encuentro de nuevo en la sala de recuperación de la UCSI. Parece ser que todo ha salido bien. En esta ocasión parece que me cuesta un poco más despertar: estoy con un pedo... mejor que si me hubiera hecho 6 cubatas: tal vez sea la anestesia, tal vez la emoción,... Bear, ya estas conmigo.

Cuando me espabilo un poco me cambian a una silla y me dan desayuno. Entra ÉL. Cara de felicidad plena de los dos. Hasta que una beta demuestre lo contrario, estamos embarazados.

Con muchísimo miedo/cuidado, nos disponemos a emprender nuestra primera betaespera: con mucho cuidado subimos al coche, con mucho cuidado viajamos hasta casa, con mucho cuidado bajamos del coche, ... y yo me voy directa al sofá. ÉL prepara algo rápido y ligerito para comer: aunque haga calor me apetece una sopita. Me viene justo acabármela. Me paso el resto de la tarde dormitando por culpa de la anestesia.

El día siguiente decido ir a trabajar: trabajo sentada y me vendrá bien tener la mente despejada. La compi se muestra muy atenta y se levanta hasta para traerme agua :-) La tarde la paso en el sofá.

El viernes por la tarde ya no puedo retrasar más lo inevitable: mi madre sigue en el hospital y me toca turno de guardia. ÉL super preocupado. Yo trato de tranquilizarle: no creo que pase nada, en todos los foros dice que tras la trasferencia vida normal pero sin esfuerzos y que pasar la tarde en el sillón del acompañante de una habitación de hospital es una putada, pero no es un esfuerzo.

Y así he pasado la mayor parte de mi betaespera: mañanas trabajando y tarde de guardia en el hospital. No voy a decir que es lo mejor que me podía haber pasado, pero en cierto modo me ha ayudado mucho: no he tenido tiempo de pensar demasiado. Sin darle excesivas vueltas a la cabeza, ya me he plantado en mi día 7 postransferencia.

Y aquí estoy, en mi último día de trabajo y a 6 días de saber oficialmente si mi próximo objetivo es una nueva lista de espera o una ecografía de confirmación (que bien suena esto último)

domingo, 10 de agosto de 2014

Actualizando

Después de cuatro meses de desaparición procedo a actualizar mi estado.

Después del fiasco del primer tratamiento, hemos estado una temporada bastante bajitos de ánimo. No teníamos ganas de nada y nos hemos dejado llevar.

A finales de abril tuvimos la visita postnotransferencia. Allí nos explicaron... Bueno, no nos explicaron mucho: que me ponían en lista de espera para la histeroscopia y que a partir de ahí ya veríamos. También conseguimos que volvieran a remitir a ÉL a andrologia para valorar una nueva biopsia por si el frigocampeon no lo conseguía. La cita para él nos la dieron para finales de junio (viva la celeridad de la Seguridad Social)

Así salimos del hospital, igual o más  abatidos de como habíamos llegado. Nos mandaban a casa a seguir esperando. Pero cuál fue nuestra sorpresa cuando a mitad camino suena mi móvil: era del hospital, para darme fecha para la histeroscopia. Ole ole!

Vuelvo a alucinar con la información q te dan de la prueba. Con esa llamada me entero de que deben hacermela en el día 5-7 de ciclo. A ver, q es un dato sin mucha importancia, pero ya ves tu q les cuesta a los médicos explicarte un poco las cosas.

Le informo a la señorita que según mis cálculos la warry vendría sobre el 14 de mayo, pero que últimamente hacia un poco lo q quería. Además, que después de tantas hormonas del tratamiento, tampoco tenía muy claro como iba a reaccionar mi cuerpo. La única ayuda/respuesta que obtuve es que si se me retrasaba mucho, tendríamos que anularlo. Que ya si eso que llamara.

Me programaron la histeroscopia para el 20 de mayo. Y adivinad que pasó? Q la muy warry no hizo acto de aparición ni el 14, ni el 15, ni el 17, ni el 18... Ni para esto tenemos suerte. Finalmente el 19 me decido a llamar y explicar lo que habia. Después de contarle la historia a tres chicas distintas, la cuarta me dice que al día siguiente me acerque a ver que me dice en médico. ¿Cómo q me acerque? ¿Para qué? No se supone que me la tienen que hacer unos días determinados del ciclo? Para q tengo que ir? Otra demostración más de que mi tiempo no le importa una ***** a la seguridad social.

Llegamos como siempre con el tiempo justo al hospital y para variar, no encontramos sitio para aparcar. Le digo a EL que me niego a pagar parking para nada, así q decidimos q se quede en doble fila mientras subo para q me digan que no me hacen la histeroscopia.

Subo, paso la tarjeta, espero en la sala sólo 5 minutos :-o y entro para dentro. Mientras una enfermera me da una bata para q me vaya cambiando le cuento lo que hay. Me dice q me espere q le va a comentar el asunto al médico y cuál es mi sorpresa cuando vuelve y me dice que el médico dice que da igual. Osease, que lo mismo da que da lo mismo y que yo he perdido otro mes de mi vida para nada. Muerta mata

Conclusión, que yo q me esperaba una consulta/perdida de tiempo me encuentro con un diazepan debajo de la lengua y espatarrà delante de un par de médicos.

La histeroscopia... Bueno, después de todo lo vivido... Bien, algo molesta pero soportable. Diagnóstico: tengo un polipo (que me quitan) y una carretera de alta montaña por cervix. Conclusión: me han dejado bien limpita para q mi frigocampeon se quiera agarrar con fuerza junto con las indicaciones del Google Maps necesarias para poder indicarles bien el camino a los de la transferencia.

Mientras tanto por fin llega el día de la cita en andrologia. Al doctor ltambién le extraña que hayan gastado todo el material de ÉL para el primer intento o_O, pero que le camos ha hacer. Vuelve a ponerlo en lista de espera para la tercera biopsia (4-5 meses), biopsia que esperamos que no sea necesaria porque confiamos en nuestro frigocampeón. Esta vez si q le recetan un complementí vitaminico para mejorar los bichines.

El día siguiente tengo yo la cita  para ver los resultados de polipo. Todo OK. La doctora de turno nos informa que con la próxima regla ya podemos ir a por el frigo. Pero esta vez somos nosotros los q nos plantamos: la regla me tocaría para ya, finales de junio osease, transferencia a principios de julio. Y de eso nada monada: ya hacía tiempo que habíamos decidido que estábamos hartos de ir a rastras de las citas hospitalarias y que íbamos ha hacer planes veraniegos. Es más, teníamos pagado un viajecillo de diez días super barato que habíamos encontrado un mes antes. Nuestro frigocampeon volvia a tener q esperar pero esta vez, poz una vez, era por decisión nuestra :-)

viernes, 8 de agosto de 2014

He vuelto

Después de meses de desaparición de la red, creo que va siendo hora de ponerme un poco al día con este blog que tengo tan abandonado.

Desde que en abril se nos derrumbara el mundo, no he escrito mucho. Necesitaba reencontrarme a mi misma como persona y dejar de ser la persona obsesiva en la que me había convertido: ya sabéis que nunca había considerado el hecho de ser madre en algo primordial para mí. Pero desde que hemos entrado en la maquinaria de la infertilidad, me he sentido como absorbida por la loca obsesión por procrear, de mantener vivos mis genes en otra persona. Se había convertido en mi único objetivo en la vida 

Y claro, el camino nunca es tan sencillo como parece. Como yo estoy bien, en cuando me saquen mis ovulines ya será todo coser y cantar. Nada más lejos de la realidad

Eso, junto con el hecho de que en ese momento ya llevaba casi dos años sin trabajo, que los ahorros se han ido acabando y que pasaba muchas horas sola y comiéndome la cabeza...

Me agobié y mucho. Creo que lo peor (algunas me criticareis) ha sido ni siquiera poder llorar un negativo. El camino de la infertilidad es duro, complicado y largo. Sobretodo si no te puedes permitir ir a una clínica privada. La listas de espera son interminables. Llegas a consulta de fertilidad, cargada de ilusiones y de repente te sientan en el banquillo dos años. Dos años, que se dice pronto. 

Luego, por fin, te llega el ansiado sobre con las instrucciones para el tratamiento. Instrucciones que tu ya te sabes casi de memoria de lo mucho has leído en todo tipo de foros. 

Y así empiezas con ilusión el que esperas que sea tu único tratamiento. Si el "problema" el de ÉL, esto es un coser y cantar. Sí, no es habitual lo de quedarse a la primera, pero si yo estoy bien, si voy positiva, si ya dejé de fumar hace más de un año, si llevo a dieta 8 meses, voy al gimnasio 3 veces a la semana y estoy mas sana que una manzana,... porque no me va a salir bien a la primera?

Así afronté mi primer tratamiento. El día del primer pinchazo ya tenía clara cual sería el día de la punción, el día de la beta, y hasta la FPP. Que ilusa! Qué ignorante de la vida! 

No sé si fueron las hormonas, o los pocos óvulos que consiguieron sacar, o que sólo fecundó uno, o que gastaron todas las criopajillas de ÉL, o que no pudieron hacerme la transferencia, ... pero me hundí. En el hoyo más profundo que jamás habría imaginado que podría hundirme. Ser madre nunca había sido una prioridad para mí y que de repente todos mis planes de vida se quedaran de nuevo en standby... Y ni siquiera podía lamentarme porque había tenido un negativo, ni siquiera podía ponerme de nuevo en una lista de espera. Nada, tenía que esperara a que la Seguridad Social a su habitual ritmo vertiginoso, averiguara que me pasaba, y luego ver si podíamos ir a por un congeladito. De nuevo, la vida en suspenso.

lunes, 7 de abril de 2014

Con el berrinche me quedo

Quería dejar pasar unos cuantos días para tratar de tomar el tema lo más calmada posible.

Como podréis suponer, he pasado unos días durillos anímicamente. El miércoles iba a ser un día realmente especial, un día que no olvidaría nunca. Iba a ser el día en que mi o mis pequeñines estarían conmigo. Iba a ser el día en el que por fin podría decir que sí, que hasta que una beta dijera lo contrario, yo estaba embarazada. Por primera vez me atrevería a dejar volar la imaginación con tener en mi vientre a una personita, fruto del amor que ÉL y yo nos profesamos. Podría hablarle a mi barriguita, sabiendo en que su interior había una vida que quería abrirse paso. Pero no, nada de eso pasó.

Ya os he contado que desde que me quede sin trabajo, el ser madre ha centrado mi vida. Sé que no es bueno, sé que no debería haber sido así. Pero ha ocurrido. Y gracias a que por fin empezábamos el tratamiento, yo ya me atrevía a ver la luz al final del tunel. Pero no sólo eso. Mis días de tédio y aburrimiento casero se iban a animar sustancialmente. Mis planes de vida cambiaban: en breve me iba a convertir en una betaesperante y, con suerte, poco despúes sería una ecoesperante, y luego una preñi para finalmente ser una  flamante mamá.

El panorama me encantaba. Ese iba a ser mi plan de vida en lo que queda de año. Si el tratamiento funcionaba, estupendo: de momento dejaría aparcado el tema búsqueda desesperada de empleo y me centraría en cuidar a ese bebe que venía de camino. Podría empezar a atreverme a mirar cositas para bebe, planear su habitación, imaginar nuestra vida con un hijo.

Si el tratamiento no funcionaba, sería un duro, muy duro golpe. Pero por lo menos sabría que de momento la cosa de nuevo dependería de una lista de espera, de entre 6 y 8 meses según me han dicho, para tratar de conseguir nuestro sueño a la segunda. Seis u ocho meses que utilizaría para acabar de ponerme en forma, buscar algún trabajo y dejar de sentirme tan parásita, hacer algo de bricolaje casero e incluso acabar de darle forma al jardín. No era el panorama ideal, pero al menos tenía con que entretener mi nueva sobreesperación.

Pero después de lo que pasó el miércoles, que **** hago? Ahora tengo que perder otro mes en standby esperando a ver que me dicen que va a pasar con mi vida ginecológica durante los próximos meses: me harán pronto la histeroscopia? Con ella se solucionará mi problema de transferencia embrionaría? Cuánto tiempo después podremos intentarlo con nuestro frigocampeón? Me mata la espera. Pero más me mata la ignorancia. No sé si estamos hablando de mayo, de julio o ya nos vamos a plantar en octubre. Que hago con mi vida? Se puede quedar una vida en suspenso a la espera de una explicación ajena?

A todo esto se une el cabreo monumental que llevo encima. Según van pasando los días lo voy llevando mejor, menos rabia. Pero el enfado sigue ahí. Además, es un enfado a 4 bandas:

1º Histerosalpingografía: para mí fue un procedimiento no incómodo, sino muy molesto y doloroso. El que me la hizo no paraba de decir que si me dolía era culpa mía, que no me estaba relajando y que por eso me molestaba. Si pequeño hijodep, culpa mía, pero igual tu tampoco lo habrás echo tan bien cuando ahora tengo tejido cicatrizal adherido en mi cervix. Algún daño habrás echo tú también. Tal vez forzaste demasiado la máquina, tal vez mi cuerpo no estaba en su mejor momento para hacer esa prueba. Tal vez, tu como profesional tendrías que saber que algo no iba realmente bien.

2º Vamos a obviar el hecho de que en la Fe no me han hecho ninguna prueba pretratamiento durante los 20 meses que he estado en lista de espera. También vamos a ignorar el hecho de que en la primera cita para empezar el tratamiento ni me preguntaron si tenía algo nuevo que añadir al historial ya que ni lo he tenido, y si lo hubiera tenido parece ser que tampoco les hubiera interesado. Pero yo me pregunto cómo es posible que con todo lo que me han mirado en mis muchos controles de folículos, no se hubieran dado cuenta de que algo no estaba bien dentro de mí. En poco más de 15 días me han hecho 6 ecografías vaginales y en ninguna han visto nada raro? Incluso en la punción. No sé el procedimiento exacto, pero digo yo que algo tenían que haber notado, no? Además, me cabrea el echo de que parece ser que en la privada, en la primera revisión que te hacen, una de las pruebas es la de la transferencia. No es más que comprobar que se puede canalizar. Nada más. Simple, rápido. Porqué aquí no se hace? Según la doctora que me atendió en la transferencia, lo que me ha pasado a mi pasa una de cada mil (habéis visto que suerte tenemos). Pero aún así, tan difícil es? Tanto cuesta?
Tenemos que pasar por esta angustia que nos habríamos ahorrado con una prueba que cuesta menos de 20 segundo hacer? A veces se te queda un amargor en el alma que viene a decir: porque tu tiempo perdido no cuenta. Porque sólo cuenta el suyo?

3º También sigo cabreada por los pocos ovocitos que recuperaron: si en mi último control vieron al menos 10 de buen tamaño y "rojos", porque el día de la punción sólo obtuvieron 6 y además, dos de ellos inmaduros? Es algo que me mosquea. No me puse bien el Ovitrelle? Me hicieron la punción demasiado pronto/tarde? La medicación no hizo el efecto que tenía que hacer o estaba en mal estado? Son cosas con las que no puedo evitar comerme la cabeza.

4º Y lo que ya más me cabrea es el echo de que hayan utilizado todo el material que teníamos de ÉL. Costó mucho conseguirlo, a la segunda biopsia. Y nos han dejado sin nada para un posible segundo intento. Ya sabíamos que no era de muy buena calidad. Así nos lo hizo saber el andrólogo desde un primer momento. Y así consta en el informe de biología que tienen en su ordenador.
El día de la transferencia, cuando entramos primero ha hablar con el embriólogo, nos dijo que habían utilizado todas las muestras para encontrar los 4 espermatozoides que les hacían falta para fecundar nuestros cuatro único ovocitos maduros. Y que a causa de la mala calidad del esperma, sólo habíamos conseguido la fecundación de uno. Ahora nos hacemos un par de preguntas:  si tan tan tan malo era, porque congelaron 3 tubos? Y en serio me tengo que creer que en tres tubos sólo había 4 espermatozoides? De verdad? Posiblemente hayan aniquilado la posibilidad de que ÉL sea el padre biológico de nuestros hijos. Y no les ha importado lo más mínimo. De echo, si ÉL no insiste en preguntar cuanto material había sobrado, nisiquiera nos habrían dicho que lo habían utilizado todo.

Sólo nos queda una esperanza, una pequeña gran esperanza. Nuestro frigobebe. Sé que ahora tengo que pensar en positivo, que aunque la cosa se vaya a retrasar, todavía hay esperanza. Me estoy cogiendo como un clavo ardiendo a ese dicho que circula por internet de que los embriones congelados funcionan mejor que los frescos. Tengo que creérmelo. Tengo que tener paciencia y confianza en que en cuanto me hagan la histeroscopia, ya podré albergar a mi bb durante nueve meses. Que me van a dejar muy guapa por dentro, para que esté cómodo y se quede con nosotros nuestro pequeño Bear, nuestro pequeño bichobola.

Pero de momento, y hasta que tengamos la cita a finales de mes, con el berrinche me quedo.


jueves, 3 de abril de 2014

La betaespera tendrá que esperar

Hoy la cosa no ha ido como esperábamos.

Hemos llegado al hospital a las 9.15, en un estado mezcla de miedo, ilusiones y esperanzas. Para variar, nos ha tocado esperar un buen ratillo a que nos llamaran para halar con el biólogo. Al final, a las 10 nos han hecho pasar los primeros. Me ha dado mal rollo.

La verdad es que el biólogo muy amable. Pero no tenia muy buenas noticias que darnos, la verdad.

De los 6 ovocitos que me extrajeron,dos eran inmaduros. Así que solo podían trabajar con 4. Y de los cuatro, solo había fecundado uno. Aunque según el, era todo un campeón de muy buena calidad.

Cuando le hemos preguntado que porque la tasa de fecundación había sido tan baja, nos ha dicho que los espermatozoides eran de muy baja calidad. ÉL se ha hundido.

Se que todavía no tenemos ningún hijo, pero nuestro deseo es tener mas de uno. Si conseguíamos mellis o conges con la seguridad social, perfecto, pero sino pensamos ahorrar y ahorrar para tratar de conseguir al menos un intento por la privada. Con esa calidad, el sueño de conseguir la parejita... se aleja casi definitivamente. Más aún cuando el embriólogo nos ha confirmado que para conseguir ese único superviviente, han utilizado todo el material que tenian de ÉL.

Bueno, después del mazazo, el biólogo nos ha informado que la trasferencia seria a partir de las 11.30 y que yo mejor que nadie sabia cuando tendría q empezar a beber para llegar a transferencia con la vejiga llena.

Y con eso nos hemos ido. A tomar un café de maquina en un banco apartado y tranquilo. Ahí ha sido cuando yo he podido mas y me he hundido.

Hemos estado hablando un rato y después de desahogarnos, hemos llegado a la conclusión de que había lo que había y que ahora teníamos que estar en modo positivo por ese súper campeón que estaba arriba esperándonos.

Hemos empezado a bromear de como lo llamaríamos, si Connor MacLeod, del clan MacCloud (como el protagonista de Los Inmortales) o Bear Grylls (como el tipo de El último superviviente). Hemos decidido q seria Bear, por el tema de osito, peluchito,... Freakies que somos.

Y con esas energías renovadas, hemos subido a la sala de espera.

Nos llaman pronto. Parece que voy a ser que la segunda. En poco mas de veinte minutos estaré embarazada hasta que se demuestre los contrario. Mientras entramos y no entramos, nos entregan una encuesta de satisfacción sobre el trato recibdo durante el tratamiento. Como podéis imaginaros, los pongo finos filipinos. Bueno, a todos menos al personal de quirófano, que realmente es un encanto.

Es la hora, es mi turno, me toca entrar. Mezcla de miedos y emociones. Estoy lista para recibir a mi súper campeón superviviente, bear para los amigos. Suena musica de fondo, no sabria decir que canción, pero me ayuda a relajarme. La doctora se presenta y vamos al lío.

La mujer tragina y tragina. Parece que le va a costar. Bueno, yo ya había leído por internet que esto podía ocurrir. Nada, trato de relajarme. Sigue traginando y pidiendo instrumental vario a las enfermeras. Parece que no puede. Pasa el tiempo. Acaba la Música. Me pongo muy tensa. Empieza de molestar, a doler, y mucho. No se si voy a poder aguantar. Empiezo a llorar. No puedo evitarlo.

La doctora enseguida comprende su en ese estado no va a poder trabajar y prefiere que descanse. Me manda de nuevo a sala, a seguir bebiendo para llenar mas la vejiga y que me tome un valium, que eso ayudará a relajar la zona.

Antes de volver a mi sillón, me dejan asomarme a la puerta para decirle a mi chico que la cosa va lenta, pero que no se preocupe. Y allí me quedo. Viendo pasar a las otras chicas, viendo como entra a quirófano una y salen tres. Suerte chicas!

Da igual que yo solo tenga uno. Es mi bear, es mi superviviente. Nos va a costar un poquito mas pero nosotros también saldremos hoy embarazados!

Por fin, después de la una y media, vuelvo a entrar. Ahora si que estoy relajada. El valium ha echo su efecto. Me siento muy arropada por la doctora y el resto de personal de enfermería. Me dicen que pida la musica que yo quiera. Solo puedo pensar en mi marido, en lo preocupado que debe estar allí solo en el pasillo. En su honor pido a Fito&Fitipaldis, rojitas las orejas me parece una buena elección.

Empiezan a trajinar de nuevo. La doctora reconoce que el valium ha hecho su efecto, pero que aun así esta siendo complicado. Pide que baje una compañera: ha veces nos obcecamos en ir por un lado y en un momento llega un compañero y lo resuelve enseguida yendo por otro. Confio plenamente en ella. Que remedio me queda.

Llega la nueva doctora. Analizan la situación y vuelven al lío. Lo intenta, lo intenta, pero no hay manera. No pueden conmigo.

La doctora me pregunta si me han echo alguna histeroscopia o similar alguna vez. Yo le digo que lo unico que me hicieron fue la histerosalpingografia en mi hospital de origen. Me pregunta si esa prueba me molesto mucho y si sangré un poco despues. Yo contesto que me molesto mucho y que sangre bastante.

Despues de un buen rato faenando una y otra, y cuando las molestias rozan ya lo insoportable, me confirman lo que yo ya hacia rato que veía venir: Hoy no voy a salir de allí embarazada.

Discutimos las opciones, que son dos: podría volver mañana y que me hicieran la transferencia con anestesia o  congelar el embrión y hacer una histeroscopia para ver que ocurre. Según ella es bastante probable que a causa de la histerosalpingografia tenga algo de tejido cicatrizal adherido que impide la canalización del cervix. Me asusta congelar a mi único superviviente,  pero creo q es la mejor opción: prepararle una casita bien amueblada a mi pequeño bichitobola para que así este mas cómodo durante los nueve meses que estará conmigo.

Así que de este modo, después de un día de altibajos constantes, asumimos lo inevitable: nuestra betaespera va a tener que esperar.

miércoles, 2 de abril de 2014

Miedos ante mi primera betaespera

Ya sabéis que soy novata. E internet es muy malo. Soy de la opinión de que si tiene que ocurrir ocurrirá: que si tengo suerte y las lentejitas quieren quedarse con bolita, se quedarán. Pero también sé que algo debo poner de mi parte. Y eh aquí el problema, que no quiero pasarme ni quedarme corta.

Las indicaciones médicas que tengo por escrito dicen textualmente:

A partir de la transferencia se recomienda llevar una vida tranquila y relajada, sin hacer esfuerzos físicos hasta el test de embarazo

Vale, de acuerdo. Vida tranquila y relajada sin pensar constantemente que esperas/deseas que una vida esté creciendo en tu interior y que un test de orina casero no te quite dentro de 14 días todas esas ilusiones de un plumazo. Vale, hasta ahí de acuerdo.

Sin hacer esfuerzos físicos.  Que se entiende por esfuerzo físico: esta claro que no voy a hacer ningún triatlon, pero que puedo hace o no hacer exactamente.

Una no se queda tranquila con tan poca información y acude una vez más a San Google. Por internet hay tanta información/consejos!

En lo que todos coinciden es en la 48 horas de reposo relativo. Bueno, todos menos el papel que me han dado con el protocolo que se aplica en mi hospital. En él no se habla ni de 48, ni de 24 ni de 2 ni de ninguna. Pero bueno, ... Algo haremos.

Y luego que? Vida normal. Mi vida normal implica subir la silla de ruedas de ÉL al coche, que por ligera que sea pesa unos 7 kilos. Ese peso se considera un esfuerzo?

Por las mañanas le ayudo a vestirse. No cargo con mucho peso, pero si que lo muevo de aquí pa allá en la cama. Lo mismo por las noches. Eso se considera un esfuerzo físico?

Yendo por la calle, si hay algún escalón, le ayudo a subirlo. Puedo seguir haciéndolo sin sentirme culpable si  al final sale un negativo?

Tengo que abandonar a mi marido a su suerte durante la betaespera? Dejar de ayudarlo en las cosas que realmente necesita que alguien le eche una mano?

Y si voy al super, puedo cargar una caja de leche o un pack de agua?

Puedo estar mucho rato en pie, cocinando o fregando los platos?

Puedo agacharme en el jardín, para arrancar hiervas o trasplantar unos geranios?

Puedo barrer y fregar el suelo?

Hacer la cama? Quitar el polvo?

Sinceramente, estoy hecha un lío con lo que puedo o no puedo hacer. Esa es mi vida normal y si no puedo hacer mi vida normal, no creo que pueda hacer una vida tranquila y relajada.


martes, 1 de abril de 2014

Punción hecha

Bueno, esto ya esta. La suerte está echada. 

Ayer, tal y como estaba previsto, llegamos a las 8 al hospital. Nada más llegar a la sala de espera de la UCSI, me llamaron para ingresar. Un besito rápido a ÉL y mirada de esperanza y complicidad. Para dentro. 
"Quítese toda la ropa, póngase esta bata y estos patucos. Guárdelo todo aquí"
Menos mal que las compis del foro me habían avisado de que llevara un euro suelto para la taquilla.


Pasamos a la zona de observación. Me toca la cama número 18. Veo que en la cama de al lado hay una chica que conocí en la sala de espera en la revisión del sábado. Parece ser que entraremos juntas. Al menos tengo con quien charlar mientras esperamos.

Pasa un buen rato hasta que nos llevan a quirófano. Bueno, no sé si pasa mucho rato o sólo me lo parece a mi. Los nervios van in crescendo. Llego a la antesala del quirófano, donde una por una, nos van preparando: nos ponen una via con suero y un antibiótico. 

Empieza la fiesta. Pasa la primera chica, creo que están con ella unos diez minutos, pero a mi se me hace eterno. Yo seré la tercera de la mañana.

Por fin, es mi turno. No sé que hora es. Deberían ser las 9 con eso de las 36 horas del ovitrelle. Pero me da a mi que es más tarde. Bueno, no creo que sea una ciencia exacta al minuto.

Entro al quirófano. Me "siento" en esa extraña camilla. Entre las piernas en los estribos y los brazos en cruz, me siento super vulnerable e indefensa. Menos mal que la enfermera es muy agradable y me va explicando un poco las cosas que van pasando a mi alrededor para tranquilizarme. Me dice "ahora vendrá la doctora y luego te pondremos la anestesia". Ya no recuerdo nada más.

Me despierto en la sala de observación. Tengo a una nueva enfermera al lado. Me pregunta que como me encuentro. Bien, supongo, bien. Poco a poco voy despertándome. Empiezan las molestias. No muchas, soportable. 

Me tienen mucho rato ahí, no sabría decir cuanto: media hora, una hora. Según me voy despertando, voy teniendo más y más hambre. Si, lo que tengo es hambre. Que le vamos a hacer.

Finalmente me pasan a sillón y llaman a ÉL por megafonía. Me alegro tanto de verlo! El pobre pone una cara mezcla de preocupación y lástima por mi supuesto mal estado. Yo le digo que se alegre, que estoy estupenda. Pero eso sí, que tengo mucha hambre.

Llega una enfermera y me dice mis opciones de desayuno: un yogourt o un vaso de leche con achicoria. Ante tales viandas, me decanto por un yogourt, de fresa si no es mucha molestia.

Y ahí estamos, espera que te espera, de charreta, esperando a que nos digan que tal ha ido y que ya podemos marcharnos. 

Ante mi sorpresa, no viene ningún médico a informar. Una de las enfermeras me entrega el informe de alta y me da un par de indicaciones sobre medicación. Yo pregunto ¿Pero no me van a decir cuantos me han sacado? La enfermera contesta que está todo en el informe.

Seis, al final me han sacado sólo 6 ovocitos. Según lo que me dijeron el sábado yo creía que serian bastantes más. Se me cae un poco el mundo encima. Se reducen nuestras posibilidades de éxito. Pero bueno, como dice mi marido, solo nos hace falta uno. Y con eso me quedo. Que remedio.

Cuando salimos, vamos directos a la cafetería. Mi estómago no se va a contentar sólo con un simple yogourt, aunque sea de fresa. Pseudo discusión con ÉL: yo quiero comerme un bocata, ÉL opina que después de la anestesia sería mejor algo más ligerito. Como siempre, gano yo. Eso sí algo light: bocadillo de tortilla de patatas con longaniza acompañado. como no podía ser de otra manera, de un bote de Aquarius.

Llegando a casa, me empieza a entrar modorra. Tengo sueño. Mucho sueño. Me llega justo para entrar en casa y tumbarme en el sofá. Sientecilla de tres horas. Me despierta ÉL. Trae un cuenco de sopa calentita. Que encanto. Pese a lo rica que está, me cuesta terminármela. Me siento muy hinchada. 

Tengo sueño, pero decido intentar mantenerme despierta hasta la noche, sino no dormiré. Lo consigo a duras penas. Sintiéndolo mucho, sobre las nueve, vuelvo a caer en manos de Morfeo. Cerca de las doce, ÉL me obliga a ir a la cama. No me cuesta volver a coger el sueño.

He retrasado al máximo la escritura de esta entrada porque me temía lo peor. He estado toda la mañana deseando que NO sonara el teléfono. Si lo hacía, sería para decirme que no había habido suerte y que no habían fecundado ningún ovocito. Sé que eso no me garantiza nada, que puede que mañana cuando vayamos nos digan que se han parado. Pero para mí es una pequeña victoria: paso a paso, el uno delante, el dos detrás. 

Ahora, sinceramente, lo que más me preocupa es que me siento muy muy muy hinchada, como si tuviera gases. Tengo un tripón bastante importante, mucho más que el habitual. Espero que sea solo un poco de hinchazón postpunción. Pero es que mañana ya es la transferencia y esto no baja.

Es extraño, ahora mismo no sé como me siento. No sé si estoy preocupada por mi hinchazón por miedo a que derive en hiperestimulación. No sé si me mosquea que todavía esté marcando un poco más de 24 horas después de la punción. No sé si estoy nerviosa porque a partir de mañana estaré en betaespera y todavía tengo muchas dudas de que cosas exactamente puedo o no puedo hacer en nuestras circunstancias. No sé. Supongo que es una mezcla de todo. 

Eso sí, sorpresivamente, no estoy preocupada por la transferencia en sí: la suerte está echada. Los biólogos ya tienen nuestros respectivos bichines. Ya no está en mis manos. Confío, debo confiar, en los profesionales. Mañana, para bien o para mal, será un gran día.

domingo, 30 de marzo de 2014

Quinto control. A punción

Ayer fue un día muuuuy largo. Encima, con el cambio de hora, hoy no doy pie con bola. Voy a ver si me centro un poco y os hago un resumen:

8:00h Llegamos a la planta de Reproducción a hacernos la analítica. Supercola. No creía yo que un sábado ibamos a ser tantas. Aunque claro, los ciclos menstruales no respetan ni domingos ni festivos, así que... 

Aunque hasta las 11 no teníamos la eco, validamos ya la cita en el quiosquillo. No vaya a ser que se nos pase el turno jiji. Creo que eso mismo pensaron las otras 40 chicas que estábamos allí.

Estamos barajando la posibilidad de irnos a la cafetería un rato cuando vemos que la pantallita empieza a llamar a números. Mira tu por donde, parece que quieren aprovechar que estamos por aquí casi todas y así adelantan ecos a la espera de tener los resultados de las analíticas. Decidimos quedarnos.

Empiezan a llamar por pantallita y/o sale una enfermera gritando el nombre de turno. Mira tu por donde, les da por llamar primero a ese veinte por ciento de chicas que sí que han decidido que se iban a dar una vuelta. De las que llaman no hay casi ninguna. 

Empiezan a pasar las horas, empezamos a desesperar. Mi nombre no es nombrado. Mi número no es mostrado. MEABURRROOO!

Eran cerca de las 11:30. Ya no sabía como sentarme. Habíamos quedado con unos amigos que acaban de tener una niña, que en cuanto acabásemos iríamos a conoce a la ratilla. Se estaba haciendo muy tarde. Además, ÉL tenía pendiente una visita de cortesía a un conocido que estaba ingresado en ese mismo hospital. 

Parece que la cosa se ha parado, hace ya un ratito que no llaman a ninguna chica a consulta. Creo que los médicos se han ido a almorzar. ÉL decide aprovechar el parón para ir a hacer la visita. A mi no me parece mal del todo, parece que la cosa va a ir para largo. 

Se va, y a los 10 minutos se reanudan las consultas. Mira tu por donde, a mi es a la primera que llaman. ÉL no está y no me da tiempo a avisarle. Nada, pues para dentro solita.

Hoy doctora y enfermera muy muy simpáticas. Algunas risillas con algún chascarrillo respecto al ecógrafo y el tamaño de mis folículos. Según la enfermera ya están bien criadillos y a alguno parece ya que está para tomar la comunión. 
Estradiol 2004 (...) Endometrio 14A (...) ovario derecho 45 (...) cuatro rojos de entre 15 y 21; tres azules de entre 13 y 15 (...) ovario izquierdo 41 (...) seis rojos de entre 14 y 21; y dos azules de 14.
Cuando terminamos, me piden que me vista y vuelva a la sala de espera. El lunes a punción pero todavía tienen que organizarnos a todas la chicas. Sobre las 12:30 nos avisarán.

Salgo y llamo a ÉL. Como todavía queda un rato hasta las 12:30, quedamos que nos vemos en la cafetería y así nos tomamos algo. 

ÉL está cabreado porque justamente he entrado a consulta cuando él se ha ido. Yo le digo que no se ha perdido nada, que además lo tengo todo grabado (bendito invento el móvil) y que la consulta importante es la de luego, donde nos explicarán como va todo: punción, transfe, etc. No consigo sacarlo de su enfurruñamiento.

A la hora prevista, volvemos a subir. Pero aquí no llaman a nadie. Volvemos a desesperar. 

Por fin, a las 13:23h sale mi número en pantalla. Volvemos a la consulta con la doctora y la enfermera simpáticas. Nos entrega una hoja con las pautas a partir de ahora: Ovitrelle a la 20:00h en punto. El lunes en UCSI a las 8:00h para punción programada a las 9:00h. Miercoles, día 2 de abril, transferencia. Miércoles, día 16, prueba de embarazo.

Ay mare! Mira que yo ya sabía que iba a punción. Mira que yo ya sabía que dos días después sería la transferencia. Y que 14 días después nos tendríamos que hacer nuestra primera beta. Pero... ufff... no sé... Vértigo es la palabra? Después de una semana de sube y baja emocionales, con miedos e incertidumbres, sin recibir información de mis médicos,... ahora, de repente, ya estábamos allí. 

Ahora me da la impresión de que todo ha pasado muy rápido. Dónde quedan esos años de espera y incertidumbre. Cómo es posible que ya estemos ahí? Y ahora empieza también el pánico: y si los folículos están vacíos, y si los ovocitos no están maduros, y si no quieren "ligar" con los bichines de ÉL, y si los bichines de él no descongelan bien, y si los preembriones no evolucionan, y si no quieren quedarse conmigo, y si, y si, ... Esto no va funcionar.

Supongo que es inevitable sentirse ahora así. Estoy tratando de mantener una actitud más positiva. Pero cuesta. Creo que si consigo tener una actitud menos negativa, ya me puedo dar con un canto en los dientes: la suerte está echada, ya no depende de mi. Tengo que dejarme llevar y confiar en quienes tienen que hacer su trabajo ahora lo hagan bien. Mis óvulos son los que son y no los puedo cambiar y los soldaditos de mi marido, son los soldaditos de mi marido y tampoco los puedo cambiar. Que sea lo que Dios quiera!



jueves, 27 de marzo de 2014

Cuarto control. Y no será el último

Duodécimo día de ciclo y cuarto control. De nuevo analítica y ecografía. Hoy he terminado en un par de horitas.

Como ÉL trabajaba hoy por la mañana, no ha podido acompañarme. Podría haber cambiado el turno, pero yo he insistido que no valía la pena. 

Quería llegar pronto para poder estar más rato de charreta con una compi que también tenía revisión igual que yo, pero bastante más pronto. Para variar, se me ha hecho tarde y he llegado casi a las 11. Como novedad, he aparcado fuera del parking. Ese dinerillo que me he ahorrado, que no está el horno pa' bollos!

Directa a analícitca. Como siempre: rápido y sin problemas. En menos de cinco minutos me lo he quitado de encima. 

Hasta las 12:45 no tenía la cita de la eco. Eso, junto con el hecho de que hoy no me iba a gastar los eurillos en el parking, pues me he venido arriba y me he sacado de la máquina un café con leche. Ala, a lo loco. 60 céntimos.

Pues eso, sobre las 11:15 ya estaba arriba, habiendo validado mi cita en el quiosquillo y sentada al lado de la compi poniéndonos al día. En las salas de espera había relativamente poca gente.

La compi ha entrado sobre las 11:45. A mi me quedaba, con suerte, una horita de espera, así que me he sacado mi libro electrónico y a leer tranquilamente.

Cual ha sido mi sorpresa cuando a las 12:20 ha aparecido en pantalla mi numerito. Mira tu que suerte. Empieza bien la visita. Esto es una señal.

Voy a la consulta asignada, abro la puerta y me encuentro con la no muy dicharachera doctora del segundo control. Sorpresivamente me recibe con un amplia sonrisa. Esto va viento en popa!

"Desnúdese de cintura para abajo y espatarrese." Ya empezamos...

"Todavía no están los resultados de la analítica, pero vamos con la eco y así adelantamos" Demasiado bonito para ser verdad

No hay enfermera en la consulta. La doctora hace un comentario gracioso al respecto. Nos reímos las dos. Cuatro minutos después llega la enfermera. Vamos al lío:
Endometrio 13A (...) Ovario Derecho 46 (...) uno de 15 azul (ya estamos con los azules) 13 rojito (ha dicho rojito?) 16 rojito otro 17 rojito (...) (sí! sí! sí!)
Me he dejado llevar el resto de la eco, con la tranquilidad que da el saber que había puesto en marcha la grabadora del móvil. Ya me pondría al día luego en casa. Lo importante es que no hacía más que decir "rojo" "rojito". Realmente no sé médicamente lo que significa, sólo que para ir a punción tengo que tenerlos grandes y rojos. Y eso es lo que estaba por fín escuchando: comparando la evolución del viernes pasado al lunes y la del lunes a hoy, la cosa había evolucionado y mucho. Ole ole Ole

Conclusión, después de reoir la conversación en casa, he contado 8 rojos de entre 13 y 19; y siete azules de entre 10 y 15. Estaba tan contenta de oir repetidamente rojito que se me había olvidado mi preparación mental para quejarme abiertamente por la falta de información que estaba recibiendo por parte del personal médico durante todo el tratamiento. Me da igual, tengo rojitos. Ya ves tu con que poco se contenta una.

En cuanto me he vestido, la risueña doctora me ha mandado a dar una vuelta hasta que estuviera la analítica. Que ya me volvería a llamar. Yo como buena (y contenta) chica le he echo caso y he vuelto a la máquina dispensadora. Esta vez un paquete de rosquilletas y una cola zero. Había que celebrarlo.

Subo de nuevo arriba y a media cola, vuelve a aparecer mi número en pantalla. Mira tu por donde que bien.

La doctora simpática (joer, como ha evolucionado) me explica que la analítica bien. Que la cosa va bien, pero que no me ve para punción todavía. Tengo que volver el sábado para analítica y eco. Me baja la dosis de Puregon para que aguante un poco y el lunes, sí o sí a punción. Oh my God!

Sí, ya está ahí, hay luz al final del tunel! Tengo fecha, tengo una fecha. Mi primera punción, mi primer quirófano, mi primera anestesia, ... va a ser este lunes. 

Hoy estoy contenta, hoy lo veo todo posible, hoy creo en que los sueños se pueden hacer realidad. 

miércoles, 26 de marzo de 2014

Las comparaciones son odiosas

Internet es muy malo y la imaginación/ilusiones peores. He llegado a la conclusión de que estoy de bajonas por pardilla y novata.

En la red de redes hay demasiada información. Información sin clasificar de la cual entendemos la que entendemos porque damos mil vueltas a los datos para intentar que se acoplen a nuestra experiencia e ilusiones. Partiendo de esta premisa que supongo compartiréis, he de confesar que durante la larga sobreespera para empezar el tratamiento yo me había hecho mis cábalas: ya tenemos a los frigobichines de ÉL congelados, lo más difícil ya está hecho. Yo me cuido un poquito, bajo algo de peso, como más nueces, algún complemento polivitamínico, el ovusitol para que mis ovulines crezcan fuertes y sanos; y así llegaré a punción batiendo todos los récords habidos y por haber de recolección de folis. De este modo, los algo amorfos y vaguetes bichines de ÉL, no tendrán excusa y podrán elegir el óvulo que más mono le parezca. Seguro seguro que el tratamiento funciona y antes de que acabe el año por fin somos papis.

He ahí mi error de base. Graso error. 

Parece ser que esto de la reproducción asistida no son los mundo de Yupi, por mucho que a una le gustaría que así fuera. 

Por suerte o por desgracia soy novata. Totalmente. Vamos directos a FIV-ICSI. Nunca he estado embarazada. Nunca he creído estarlo y me he hecho un pipitest. Nunca he pasado por ninguna IA. No sé todavía lo que es la betaespera. No tengo esas experiencias.  Esto me lo he tomado como un todo o nada. Puede que eso también sea un error.

Tampoco ayuda nada, nada, el que me traten como ganado en las consultas de la seguridad social: perdón por no tener los 9.000€ para poder ir a hacer un intento de biopsia+FIV-ICSI en la privada y que me mimen. Lo siento. La culpa de mis padres, que hicieron que no naciera rica. O tal vez mía, por casarme con la persona que quería en vez de buscar a alguién sin problemas médicos y/o con la cartera llena. Sorry.

Realmente parte de la culpa es mía por no preguntar más. Paradita que es una. Pero hasta la fecha ni un que tal? ni como llevas la medicación? Nada. Espatárrese ahí por favor y gracias por venir. Vuelva el próximo día.

Menos mal que algo sé del tema por lo que me he ido informando por internet, porque si es por ellos... A día de hoy, mi décimo día de estimulación, no tengo ni la más remota idea de en que punto estoy. No sé si harán punción el sábado, la semana que viene o si se están planteando cancelarme. NPI.

Cuando me hacen la eco sólo oigo números. Que significan? Son buenos o malos? Un endometrio de 12 es poco, mucho, demasiado? Tengo que ir siempre a San Google?  Y todos los días que voy me sacan sangre. Para que? Bueno, yo sí que lo sé porque tengo al comodín San Google. Pero no. Creo que la medicina no debería ser eso.

Sí, yo sé lo que es la punción y la transferencia, pero para cuando? Hola? Si? Yo, la del otro lado de los estribos. Creo que igual un poco de información estaría bien. No mucha para no agobiar, pero si un poco. Por favor.

A todo esto se une que dos chichas que empezaron cuando yo, ya están/van a punción. Me ha agobiado mucho el tema. Inconscientemente me lo he tomado como una competición: yo tenía que tener más folis, yo tenía que tenerlos más grandes, mejor endometrio, etc. Una verdadera tontería. Pero tiempo libre que tiene la mente para montarse sus películas. Ya ves.

Escribo esta entrada como terapia de choque. He estado hablando con una compi forera de mi estado de ánimo y tiene toda la razón: no somos máquinas y los bajones están permitidos. Pero la actitud hace y mucho. Así que a partir de ahora mismo voy a estar más optimista. Voy a dejarme de películas, comparaciones y demás historias. Vamos p'arriba BICHITO!


PD: por favor por favor por favor, que mañana me toque un médico majo que me explique cositas y me saque de esta incertidumbre 

martes, 25 de marzo de 2014

10ª Día del ciclo


Décimo día de ciclo. Noveno día de estimulación

Medicación:
Dos sobres de ovusitol
Mi pastilla de Seidibion
Mi pinchacito de Puregon 300 ml
Mi inyección de Orgalutran 25 ml

Sigo poniéndome yo las inyecciones. Sigo prefiriendo que me las pongan.

Es mi segundo día con 300 de Puregon. Ayer en farmacia me dieron dos cajas de 300. Hemos decidido que para no tener que pincharme varias veces acabando viales, dejaría el que tengo a medias y me pondría enteros los que me dieron ayer. 

He podido comprobar que hay mucho sobrante en cada vial. 

Me estoy comiendo la cabeza pensando que puede que mi pluma no funcione bien y cargue menos medicamento del que debe. Tal vez por eso estoy respondiendo mucho al tratamiento. O eso o el laboratorio pone bastante cantidad de más por posibles "pérdidas por accidente". Pero con lo caro que es esto me extraña que haya tanto desperdicio. 

Me estaré volviendo una neurótica?





Desde el domingo tiro mucho flujo, como si estuviera ovulando. Pero todavía es pronto y además, se supone que me lo están controlando. Ayer con los nervios se me olvidó preguntarlo al médico. El jueves tengo que acordarme, porque sigo igual. 

Seguro que va todo bien?

Tengo muchas ganas de ir el jueves. Necesito buenas noticias. 

Esto tiene que salir bien. Lo necesito, lo necesitamos.


lunes, 24 de marzo de 2014

Tercer control

Noveno día de ciclo y tercer control. De nuevo analítica y ecografía. Hoy se ha echo largo.

Como novedad, hoy hemos ido bien de tiempo. Demasiado bien visto lo visto. Hemos llegado a las 10:15 para buscar sitio para aparcar tranquilamente. Na de na. Como yo tenía la analítica a las 10:30h, he ido a que me sacaran sangre mientras ÉL esperaba a ver si quedaba alguna plaza de aparcamiento libre. Salgo de la extracción a los cinco minutos. Seguimos sin sitio para aparcar. Un par de vuelta más y al parking. Que remedio.

Nos hemos acercado a la cafetería porque había quedado allí con una chica del foro: teníamos una manzanilla pendiente. Al final, entre que era casi la hora de la consulta para la eco y que había mucha cola para pedirme un café, hemos decidido que nos subíamos ya para arriba. No hemos tenido casi tiempo de charlar en la cafetería, pero arriba lo hemos tenido de sobra...

11:20h confirmo mi llegada en el quiosquillo de citaciones. Las dos salas de espera y el pasillo están abarrotados. Creo que hoy la espera será larga.
11:45h menos mal que tenemos la compañía de las cuatro compis. Al menos la espera se hace más amena.
12:00h ÉL tenía visita de otra especialidad hoy. Quería ir con él porque hay un par de cosas que me gustaría preguntar al médico, pero me parece que no voy a poder acompañarlo
12:10h Faltan cinco minutos para la visita de ÉL que es en la otra punta del Hospital. Se marcha.
12:30h Seguimos esperando
12:45h ÉL me llama que ya ha terminado. Tiene que irse. Habíamos quedado en la otra punta de Valencia a la 13:00. Cita de negocios ineludible. No me hace gracia que vaya sólo, pero no hay más remedio.
13:00h Empiezo a desesperar.
13:27h Por fin me llaman a consulta. El médico de hoy, mucho más amable. No me gusta lo que oigo:

endomerio 12A (...) ovario derecho 37 (..) uno rojo de 14, dos azules y cuatro pequeños (...) ovario izquierdo 29 (...) cuatro azules y dos pequeños (...) bueno, poco a poco 
Deciden subirme el Puregon a 300. Tengo que volver el jueves a eco y analítica.

Según pasa la tarde, cada vez estoy más de bajonas. No me estaré poniendo mal la medicación? porque no me hace efecto? Si no consigo que esos folículos crezcan no lo vamos a conseguir.

Vuelven las envidias: las dos compis del foro que empezaron al mismo tiempo que yo ya van a punción. Y yo estoy muy verde.

domingo, 23 de marzo de 2014

Chicas La Fe

Tratando de ocupar mi excesivo tiempo libre y tratar de obtener la máxima información posible sobre eso que nos iban a hacer que se llamaba FIV-ICSI, por casualidad un día encontré un foro que reunia a chicas que estaban en el mismo hospital en el que nos iban ha hacer el tratamiento.

Lo primero q leí creo que fue que de las chicas empezaba a banderillear y que otra llevaba la beta espera muy mal. Yo no entendía nada: sobres, folículos, endometrio, banderillas, ecoesperas, etc. Eran todo palabros nuevos para mi. Todas parecían tan listas, tan puestas en el tema,... y yo...

Me sentía muy ignorante. Pero por su manera de hablar, de expresarse de manera llana y sencilla, enseguida me aficioné a leerlas. Lo que empezó como una búsqueda de información, pronto se convirtió en un entretenimiento diario. Todos los días entraba al menos en un par de ocasiones a ver como les iba a esas chicas que se ayudaban unas a otras, que se apoyaban en los buenos y malos momentos, que se levantaban los ánimos cuando a alguna le hacia falta...

Yo no llevaba aún medio año en lista de espera. Según lo que nos dijeron en consulta, aun faltaria al menos un año para que empezar el tratamiento. Así que decidí que de momento no participaría: yo no tenia nada que aportar a ese foro; no tenia ni experiencias ni consultas concretas porque ahora mismo estábamos en tierra de nadie. En cualquier caso, por aquel entonces, ni siquiera era seguro que fuéramos ha hacernos ninguna FIV porque todavía no sabíamos si al ÉL le iban a encontrar bichines.

Finalmente a principios de abril me animé a participar. Razones: las tres pajillas de ÉL ya estaba congeladas y empecé a ver moviento en la lista de espera. Parecía que la cosa se movía y podía ser que los 18 meses de espera fueran alguno menos.

La acogida de las chicas fue genial. En seguida todas me dieron la bienvenida. Cuando tenia cualquier duda, por estúpida que pareciera, ellas enseguida te la resolvian. Si no una otra. Había encontrado una nueva familia. Esta vez virtual.

En el foro no estaban solo las chicas que estaban en tratamiento. También habían muchas "sobresperantes" como yo. Además, también seguían participando muchas chicas que ya habían conseguido a su bb. Eran un grupo de mamis que sólo seguían en el foro con la única intención de ayudar al resto de chicas que iban a pasar por la misma experiencia que ellas habían tenido que pasar.

Mención especial se merecen también las muy a su pesar veteranas: esas chicas que  llevan mucho tiempo en el foro porque pese haberse sometido a algun tramiento, todavía no han conseguido su objetivo. Sois las mejores, unas luchadoras natas y nos cueste mas o nos cueste menos, LO CONSEGUIREMOS.

Ese foro ha sido para mi una salvación. Me ha ayudado a no sentirme sola en la espera, a resolver cualquier duda, a conseguir mucha información muy valiosa. He llorado con cada negativo, me he emocionado con cada positivo, me habéis levantado cuando estaba triste y hundida. Me he reído con alguna de vuestras experiencias.

Sois mis cotorrillas y siempre lo seréis. Gracias a todas y cada una de vosotras

8° día de ciclo


Octavo dia de ciclo. Séptimo día de estimulación

Medicación:
Dos sobres de ovusitol
Mi pastilla de Seidibion
Mi pinchacito de Puregon 225 ml
Mi primera inyección de Orgalutran 25 ml

Por circunstancias de la vida hoy me ha tocado autoponerme las dos inyecciones yo solita.    Realmente prefiero q me las pongan, me entero menos.

Pese a ser domingo y haber pasado mala noche me ha tocado ponerme el despertador a las 8 para ponerme la inyección de orgalutran.

Según el prospecto es preferifle ponérsela en el muslo, así q se acabó lo de alternar con el Puregon las zonas. A partir de hoy muslos Orgalutran y vientre Puregon.

Después de inyectarme el orgalutran me ha salido una roncha como si me hubiera picado un mosquito. En un par de horas ha desaparecido.

Hoy me ha escocido mucho al entrar el liquido del puregon. Supongo que es psicológico porque me la he puesto yo solita.

En busca de respuestas

Cuando por fin nos confirmaron que con las tres pajillas que le habían congelado a mi marido, al menos podríamos hacer un intento de FIV-ICSI, creí que era el momento de empezar a informarme seriamente de que se trataba el asunto y que iban a hacer con mi cuerpo.

Por lo visto, en la Seguridad Social ya no querían saber nada de nosotros hasta que nos llegara el turno. De modo que teníamos por delante casi un año de espera. Un año para intentar enterarnos un poco más de lo que iban ha hacer con mi cuerpo.

Y ahí está internet: ese contenedor de información desordenada, de la cual no sabes si te puedes fiar, si es actual, si es real, si es publicidad, si si si si.

Durante este tiempo he encontrado muchas cosas interesantes: blogs, foros, paginas de clínicas, etc.

Una de las que mas me ha gustado ha sido la del InstitutoBernabeu. Si hubiera dinero creo que me hubiera hecho el tratamiento con ellos. Ofrecen mucha información en su web. Además, esta toda explicada de una forma llana ya sencilla. Me parecen unos grandes profesionales.

 Otra pagina de referencia para mi ha sido reproducciónasistida.org. No hay mas que darle un vistazo general para apreciar su gran utilidad tanto por su información como por su foro

Pero sin duda a la que más le debo, a la que más entro es al foro de EnFemenino. Es increíble la cantidad de  información y experiencias que he encontrado en él. En las charlas de FIV y procreación médicamente asistida he encontrado muchas respuestas a mis preguntas. Pero sobretodo he tenido la gran suerte de encontrar un post que es muy importante para mí, al que no puedo dejar de entrar varias veces al día, dirigido por nuestra capitana Majo, que ha sido un gran apoyo para mí durante la dura desespera. Tengo intención de dedicaros un post para vosotras solas, mis cotorrillas jijiji.

Otra página instituto bernau

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sábado, 22 de marzo de 2014

Busqueda de la paternidad y lesión medular

Esta es una entrada que tenía pendiente desde el principio. Es más, en teoría es la razón de ser de este blog. Se supone que tengo que hablaros del problema concreto de mi marido, una especie de explicación médica. Pero me lo estoy pensando. No por nada sino porque durante este largo camino he aprendido entre otras muchas cosas, que las lesiones medulares y las parejas que necesitan acudir a la reproducción médica asistida para tener hijos, tienen una cosa en común: cada caso es un mundo y no puedes compararte con el otro. 

A ÉL siempre le ha jodido que le comparen con otros lesionados medulares que pueden hacer determinadas cosas sin excesivo esfuerzo: subir al coche fácilmente, subir a la silla desde el suelo sin mayores problemas, etc. La altura a la que se produjo la lesión medular es un factor, pero no el más concluyente a la hora de determinar ciertas limitaciones de movilidad: a igual altura de lesión, cada cuerpo reacciona de una determinada manera. En el caso concreto de mi marido, pese a tener una lesión relativamente alta, los brazos no se vieron afectados. Sin embargo le ha quedado una gran espasticidad a causa de la cual, a diferencia de otros compañeros con la misma lesión, sus piernas no han perdido nada de musculatura. Lo que visto desde fuera parece bueno, realmente es un gran hándicap porque debe mover esas pesadas piernacas con las manos con su ya trastocado equilibrio. Además los espasmos hacen que éstas no estén relajadas y que cuando las coge se queden estiradas o en alguna posición que le dificultan mucho los movimientos y transferencias.

En el caso de la Reproducción asistida podemos encontrar cierta analogía. Pero además agravada con el echo de que hay dos factores: hombre-mujer. Y ahí las posibilidades de problemas son ya infinitas: movilidad, cantidad, calidad, número e incluso ausencia de espermatozoides, obstrucción de los conductos seminales, impermeabilidad u obstrucción de trompas, ovarios poliquísticos, anovulación, insuficiencia ovárica, menopausia precoz, pólipos, miomas, endometritis, o  alteraciones cromosomáticas de cualquiera de los dos. Y por desgracia, un largo etcétera. ¡Mira si hay posibles causas! 

Lo que quiero decir con todo esto es que puede que en el caso de ÉL hayan tenido que ir a por los bichines a la fábrica; pero puede que en caso de otra persona lesionada, la extracción se haya podido hacer de manera más ordinaria; también puede ser que después de ir a la fábrica no hayan encontrado nada; o que pese a tener una lesión no necesiten de un laboratorio para procrear. Cada uno es un mundo y aunque está bien saber que hay más gente que está en tu misma situación, esa situación nunca va a ser exactamente igual a la tuya y por tanto no debemos compararnos ni obsesionarnos con datos, estadísticas y experiencias de otros. Es bueno buscas y compartir información porque la información es poder; poder para tomar decisiones racionales y razonadas. Pero no olvidemos que la información no es la verdad, porque no hay una verdad absoluta si no que cada uno tiene su propia verdad. Así que no nos obsesionemos en el ellos pueden y nosotros porqué no porqué no vamos a encontrar una respuesta verdadera.

Del mismo modo, hablaros aquí de oligospermia, azoospermia o astenozoospermia  no tiene sentido por dos motivos. El primero es que por internet seguro que encontrais mucha y mejor información que la yo que pueda aportar ya que no dejaría de ser un corta/pega. Pero el principal motivo es que no soy médico ni ninguna experta. Es más, a estas alguras todavía no sé exactamente el término médico para definir el problema concreto de mi marido (nadie nos lo ha dicho con palabras técnicas). Lo único que sé, es que en poco más de una semana, esos frigobichines que llevan un año esperándome, van a conocer por fin a mis ovulines. Espero que se caigan bien y liguen mucho, para quedarse con mami y papi unos nueve meses. 

6º Dia del ciclo

Sexto día del ciclo. Quinto día de estimulación

Medicación:
Dos sobres de Ovusitol
Mi pastillita de Seidibion
Mi pinchacito de Puregon: 225ml

Como vamos alternando, hoy vuelve a tocar el muslo derecho.

Hemos subido la dosis del Puregon según prescipción médica.

Nota mental: que jodida que es la psique. Si miro como mi marido me pincha, noto más la aguja y me escuece cuando entra el liquidillo. Si no miro, apenas me entero de nada

viernes, 21 de marzo de 2014

Viaje a Australia

Parece ser que este no sería un blog dedicado a la reproducción asistida sin transcribir este fantástico texto q circula por internet desde hacia algunos años. Creo q es la mejor metáfora del duro camino que por desgracia algunos tenemos que recorrer. Ahi va!

Decidir tener un niño es como planificar un viaje a Australia.

Has oído que es un lugar maravilloso, has leído muchas guías y te sientes preparado para ir. Todo el mundo que conoces ha viajado allí en avión y comenta que puede ser un vuelo turbulento con ocasionales aterrizajes forzosos, pero tú ¡sabes que vas a ser mimado en ese viaje! Por lo tanto vas al aeropuerto y pides en el mostrador un billete para Australia. Parece que no hay sitio para ti. Tendrás que esperar al siguiente vuelo, impaciente pero a sabiendas de que será un vuelo maravilloso. Tú esperas, esperas, esperas...

Continuamente llegan y salen aviones. La gente te dice cosas como "Relájate, te embarcarás pronto, o verás cómo otros que ya estaban embarcados deciden a última hora cancelar su vuelo", ante lo cual llorarás y gritarás: "No es justo!" Después de mucho tiempo de espera la agencia te dice:"Lo siento, pero nos va a ser imposible conseguirle un vuelo a Australia, quizá debiera pensar en ir en barco". ¡En barco! Te dices, pero ir así me llevará mucho tiempo y será muy caro y he puesto todo mi corazón en ir allí en avión. Triste te vas a casa y piensas que a lo mejor es una buena idea no hacer el viaje. Te preguntas si Australia va a ser tan bonita si vas allí en barco. Pero has soñado tanto con ese viaje que al final decides ir allí por mar. Es un viaje largo y difícil, y nadie te mima. Te llegas a preguntar si alguna vez llegarás a ver la costa y mientras tanto tus amigos han realizado allí varios vuelos hablando siempre maravillas del lugar.

Entonces, un glorioso día, el barco atraca en Australia. Es más exquisita de lo que te habías imaginado y su belleza se magnifica después de un viaje tan largo. Has hecho buenos amigos en la travesía y te has encontrado a ti misma comparando tu historia con la de otros pasajeros.
La gente continuará volando a Australia tan a menudo como quiera, pero tú sólo podrás navegar hasta allí una vez, quizá dos y tendrás que seguir oyendo cosas como: "¡Qué afortunada, tú no tuviste que volar! ¡Mi vuelo fue horrible, mejor ir en barco!" mientras tú te preguntas cómo hubiera sido tu vuelo a Australia. Pero ahora ya sabes que has sido bendecida con una nueva visión del lugar y que la belleza de Australia no reside en el modo en el que vas hasta allí, sino en el lugar mismo.

OJALÁ TODOS LOS QUE QUEREMOS IR A AUSTRALA LLEGUEMOS ALGÚN DÍA

Segundo control

Hoy es mi sexto día de ciclo y tal como nos han programado, hemos ido a revisión: analítica y ecografía.

Lo nuestro es llegar tarde, no hay manera de que lleguemos a hora. Teníamos la analítica a las 11 y hemos llegado a las 11:10. Tampoco es para tanto, no? Hoy ÉL trabajaba, pero se lo ha arreglado para acompañarme. Eso si, le ha entrado un marroncillo de ultima hora y cuando he ido a por él todavía no estaba listo. Y menos mal, porque si no llega a ser por el ratillo que he estado esperándolo no me habría dado cuenta de soy tonta del c... y me había dejado en casa la carpeta con toda la documentación: el volante para la analítica, la hoja de medicación... un desastre.

Cuando hemos llegado, ÉL estaba muy nervioso: viaje a todo gas en el coche, no habia sitio para aparcar, llegabamos tarde, etc. Pero ningún problema. Nada mas pasar la tarjeta por el quiosquillo y sentarnos, ha aparecido mi número en pantalla. Nos estaban esperando.

Un pinchacillo y fuera.

Luego hemos subido a la visita del anestesista. También ha sido rapidito. Ésta va a ser mi primera anestesia ya que por suerte nunca he pasado por quirófano. Me ha sorprendido la consulta: preguntan peso, altura, alergias, medicacion y si te han operado alguna vez. Luego te hacen firmar un consentimiento y adiós muy buenas. Hasta luego. Y digo yo, realmente es necesaria una consulta para eso? No se supone que si tengo alergias o tomo alguna medicación lo pondría en mi historial? Es necesario hacerme perder a mi el tiempo y el del anestesista?

Hemos acabado todas esas visitas antes de las 11:45 y hasta las 12:45 no tenia cita para la ecografía. Había quedado con unas compis del foro para tomarnos un café pero como habíamos aparcado en el parking, he ido a intentar aparcar fuera porque sino nos iban a crujir. Misión imposible. Ademas, a saltado la luz de la reserva. Conclusión, he tenido q volverlo a meter en el parking y además no me he podido tomar el café.

Cuando por fin he subido a la consulta de reproduccion eran ya las 12:20. Nada, a esperar el turno. Al menos esta vez hemos estado en muy buena compañía con las chicas del foro.
A las 13:20 hemos entrado en consulta. Doctora nueva detras del mostrador. No mucho mas risueña q su compañero del otro día, para que os voy a engañar. Ala, a espatarrase de nuevo. Revisión en la misma linea que la primera: empiezan a dar numero de los que se toma nota la enfermera y no te explican nada. Por lo menos esta vez hemos ido un poco mas preparados: ÉL estaba aleccionado y ha grabado la conversación con el móvil por si teníamos que analizar algún dato jijiji

Endometrio 10 A. Ovario derecho 38. Uno de 10, uno 11, tres, cuatro, cinco pequeños. Ovario izquierdo 30. Uno 10, 11, 10, uno, dos, tres, siete pequeños.

Y hasta aquí la exploración. Luego me ha dicho q íbamos a subir la medicación a 225 de puregon hasta la próxima revisión y que empiece dentro de dos días con el Orgalutran. La única información que he conseguido sacarle es que voy bien pero algo lentita.

Dentro de tres días de nuevo analítica y ecografía.

martes, 18 de marzo de 2014

3º día del ciclo

Tercer día del ciclo. Segundo día de estimulación

Medicación:
Dos sobres de Ovusitol
Mi pastillita de Seidibion
Mi pinchacito de Puregon 150ml

Los dolores de regla prácticamente han desaparecido.

Estoy más relajada. Puede q tengamos suerte.

He decidido tomarme dos sobres de Ovusitol en ve de uno por dos razones: si todo sale bien, me va a sobrar media caja. Además, la ginecóloga me dijo que me tomara dos, pero yo no le hice mucho caso porque veía el inicio del tratamiento tan lejano... que me parecía tirar el dinero. Eso sí, como sus componentes son hidrosolubles, pues me tomo uno con el desayuno y otro cuando me voy a acostar.


lunes, 17 de marzo de 2014

2ª Día de ciclo

Segundo día del ciclo. Primer día de estimulación

Medicación:
Mi sobre diario de Ovusitol
Mi pastillita de Seidibion
Mi pinchacito de Puregon 150ml

Me banderillea ÉL
Primer pinchazo en el muslo derecho.
Muchísimos nervios y algo de tensión.
Totalmente soportable.
Me ha escocido más el alcohol de después que la inyección en sí.

Ya estamos al lio

Me estoy saltando muchos capítulos de la historia, pero es que al final se nos ha echado el tiempo encima. Mira que he tenido tiempo de sobra: horas de agobio, ratos de aburrimiento para hacer antes este blog. Pero soy así, y al final siempre lo dejo todo para última hora.

Ayer, por fin, me bajó la roja, la warry, la indeseable, vamos, la regla. Y digo por fin porque la muy p*** se ha echo de rogar, cinco días para ser exactos. Bueno, hoy a las ocho de la mañana, plena semana fallera, nos hemos plantado en el Hospital. E increíble pero cierto, poco después de las nueve, ya estábamos fuera. Ha sido una visita relámpago. Si parpadean se lo van a perder. Ha sido tan rápida que cuando hemos salido hemos necesitado sentarnos en la sala de espera de fuera para reflexionar lo que había pasado. Yo por lo menos, como llevo más tiempo "informádome" del procedimiento me he enterado de algo. Poco, pero algo. Pero a ÉL, pobrecillo,  la visita relámpago lo ha pillado más de pardillo que a mi y se ha quedado noqueado. Ha necesitado un ratito para procesar datos. Normal.

Los consentimientos (...) El papel de la medicación (...) Espatárrese que le voy a hacer una eco (...) 24 D uno dos tres cuatro, 25  uno dos tres (...) Viernes analítica y eco (...) Buenos días (...)

No exagero, poco poco poco más. 548 días en lista de espera para que nuestra primera visita de inicio de tratamiento se resumiera en esas pocas palabras. Y el caso es que tenía un montón de preguntas, pero entre lo parada que soy para esas cosas y el poco pie que nos ha dado el doctor para resolver dudas...

miércoles, 12 de marzo de 2014

Periplo Médico. Parte 3ª: No nos rendiremos fácilmente

La verdad es q despues del varapalo de la biopsia me hundí bastante. Tanto por el echo en si como por el miedo a como se lo había tomado ÉL. con todo lo q ha tenido q pasar el pobre en esta vida, creía que la biopsia negativa lo iba a acabar de hundir. Pero me equivoque, y de que manera.

Desde un principio lo tuvo claro: sí, no habian encontrado nada el el tesiculo izquierdo, pero eso no queria decir que no fueran a encontrar nada en el derecho. No todo estaba perdido.  Podian hacer una segunda biopsia. ÉL podia tratar de cuidarse un poco, podria tomar algunas vitaminas o, quien sabe, tal vez habia algun medicamento para hacer que sus bichines no estuvieran en las ultimas en la nueva biopsia. En parte, yo tenia miedo de que se estuviera cogiendo a un clavo ardiendo y si al final tambien era negativa, la caída iba a ser fatal. Esta vez era yo la deprimida.

Pero al mismo tiempo tenia que reconocer q tenia razón, que detras el uno va el dos y q no nos íbamos a calentar la cabeza con posibilidades que todavía no estaban confirmadas. No todo estaba perdido aún.

Empezamos a buscar información por internet. Que si maca, que si coencima Q10, vitamina B, vitamina C, vitamina D, zinc, omega 3, auxina E, etc.

Año 2013, año nuevo y energias renovadas. Cita con el urologo. Revision de la cirugia y toma de decisiones. Le contamos nuestro plan: nueva biopsia pero para esta nos prepararemos a conciencia tomando vitaminas y cuidando nos al máximo. El doctor no lo ve. Dice que todos los potingues que le hemos dicho valen para mejorar los espermatozoides y que el problema de mi marido no es q su esperma sea malo, es q es inexistente. Considera que si no encontraron nada en el izquierdo, lo mas probable es q no haya nada en el derecho. Desde que tuvo el accidente ÉL ha tenido muchas infecciones de orrina y el urólogo considera que la fabrica de bichines esta rota.

Nosotros insistimos, erre q erre, que no tenemos nada q perder, que de perdidos al río y que si es la última oportunidad, tenemos q intentarlo. Dejándonos claro que él cree q no vamos a encontrar muestra viable, nos pone en lista de espera. Nos vamos de nuevo a casa a esperar.

ÉL se pone las pilas. Empieza a comer lo mas sano posible: mas verde y cero grasa trans; mas pescado azul pero nada de grandes peces como el emperador por el tema mercurio; cero alcohol, ni si quiera la cerveza del aperitivo del domingo. Respecto a vitaminas, se decide por tomar a diario un complejo de vitaminas B y zinc, y otro de Vitamina C. Por su lesión medular, ÉL sufre de mucha espasticidad. Para aliviarla un poco muy de vez en cuando consume marihuana en un vaporizador. Se acabó, al menos durante 6 o 7 meses hasta que nos llamen para la segunda biopsia.

16 de marzo. Plena semana fallera. Suena el teléfono. El día 23 de marzo, a las 7.30 en la UCSI del Hospital la Fe para realizar biopsia testicular #2. OH MY GOD! pero si apenas han pasado dos meses! Si ÉL lleva casi nada de tiempo de vida santa y pulcra! si su cuerpo se habra desinoxicado aún!

Bueno, que le vamos a hacer! La suerte esta echada.

7:35, para variar, un poco tarde. Hoy, para nuestra sorpresa, ya nos están esperando. Esta vez, después de cambiarse, me dejan quedarme con ÉL en la sala de observación hasta que se lo llevan a quirófano. Me voy a la sala de espera.

Sobre las 10.30h, y despues de un par de viajes al baño para llorar discretamente, pasa por la sala de espera el médico. Esta vez no me lleva a ningún pasillo discreto y solitario. Antes de que empiece ha hablar yo ya estoy preparada para oír lo inevitable.

Pero no quepo en mi de gozo cuando me dice que SÍ, hay bichines. Los tienen que analizar, pero han congelado bichines!!!

Es tanta la alegría que tengo que cuando entro a la sala de observación con ÉL no podemos dejar de reir, abrazarnos y de incluso, hacernos fotos. Sí, ahí en la camilla y todo jijiji. Por fin una batalla ganada.

lunes, 10 de marzo de 2014

Periplo médico. Parte 2ª: Biopsia Testicular

En casa esperando estamos hasta que a principios de noviembre, "solo" cinco meses después, llaman a mi marido para comunicarle que le harán la biopsia testicular la semana próxima. Entre la alegría y los nervios llega el pánico, el miedo a que no haya nada. Pero también la ilusión de que ya estamos un pasito más cerca. Primero el uno y después el dos.

Fuente: www.reproduccionasistida.org
Llegamos a la UCSI a las 8:05, para variar, un poco tarde. Aún así, hasta casi y media no le llaman. Entro con ÉL para ayudarle a cambiarse. Me despido y lo meten en la sala de observación. Me quedo un rato en el pasillo intermedio. Al poco lo veo salir hacia quirófanos. Me voy a la sala de espera. Parece que esto va a ser rápido, ya lo han metido en quirófano. 




Las nueve, las nueve y media, las diez, diez y media... No se supone que era un procedimiento breve, de 20 minutos!? Empiezo a desesperar y lo peor, me fumo encima. Sí, necesito salir a fumar. Pero no me puedo ir, se supone que si no han terminado estarán a punto de terminar. Yo en plan Lo que daría por una caladita, sólo por una caladita”,y mi pobre bolita abierto en canal por sus partes nobles. Que malas son las adicciones.

Finalmente, poco después de las once, el urólogo pasa por la sala de espera. Me dice que le acompañe y cuando estamos en un rincón apartado del pasillo de quirófanos me comunica que no ha podido ser. Que no han podido congelar muestra porque todos los bichines estaban muertos o con muy poca movilidad. Analizarán la muestra y nos espera en consulta dentro de un par de mese. Me siento morir en ese mismo instante. Casi no escucho nada más de lo que tiene que decir el buen doctor. Mis esperanzas de ser la madre de los hijos de mi bolita se acaba de esfumar, así, de un plumazo.